miércoles, 28 de octubre de 2026

EL QUINTO ELEMENTO ( Le Cinquième Élément, 1997)

 

CARTELERÍA


            Luc Besson comenzó a imaginar todo el universo de esta película cuando era tan solo un niño.

            En 1975, cuando ya tenía 16 años, influenciado por las lecturas de Ci-Fi de la revista “Metal Hurlant”, una de las pioneras del comic francés, inició la escritura de un guion para un film que logró estrenar cuando tenía 38 años, así que sin duda hoy,  vamos a recordar una de las películas que más tiempo han tardado en gestarse

            La idea inicial era hacer una trilogía al estilo de los tres primeros films que George Lucas había hecho para la saga de “Star Wars”, pero finalmente, recopiló esos tres guiones en uno solo y  modificando la historia durante más de veinte años obtuvo como resultado un mamotreto de más de 400 páginas

            Fue gracias al éxito de sus dos films anteriores: “Nikita, Dura de Matar”(1990) y sobre todo “Leon, El Profesional”(1994) que Besson consiguió convencer a la productora francesa “Gaumont”, la compañía cinematográfica más antigua del mundo, para que pusiera sobre la mesa la suma de 90.000.000$. Convirtiéndose la película en la producción más cara hecha en Europa hasta ese momento

            Besson tenía claro que para poder hacer la peli como él la había imaginado, tenía que contar con un holgado presupuesto que le permitiera contratar a una empresa puntera en la realización de efectos especiales, de hecho, la mayor parte del dinero iba a destinarse a ese cometido.

            La empresa elegida fue “Digital Domain”.

            Fundada en 1993 en Los Angeles (California) por James Cameron, Stan Winston y Scott Ross, fue la encargada de crear el arrollador Nueva York futurista donde se desarrolla buena parte de la acción de la película. Empleando gráficos por ordenador, cámaras con control de movimiento, miniaturas y avanzadas técnicas de composición crearon un mundo alucinante plagado de coches voladores, cruceros estelares y bichos pirados

            Tardaron 9 meses en construir una enorme maqueta  de la megalópolis neoyorquina en dos de los hangares de los prestigiosos “Estudios Pinewood” situados a las afueras de Londres.

            Los rascacielos medían entre 5 y 6 metros de altura y estaban situados en calles de 25 metros de largo todas ellas repletas de docenas de bloques de apartamentos

FRANCIA

            Se necesitó también un año de trabajo para confeccionar las 8.000 ilustraciones que componían el storyboard del film, el diseño de los vehículos, de los fondos y de todos los cachivaches que vemos desplegados en la pantalla, cuidando hasta el más mínimo detalle tanto de los exteriores como de los interiores de los edificios donde por las ventanas se pueden ver hasta el mobiliario de las viviendas.

            Creo que hasta llegaron a batir un record incluyendo más de 80 objetos y componentes visuales independientes en un solo fotograma. Todo un despliegue de virtuosismo visual

CHRIS SKINNER

            Para ayudar a crear todo este universo, Luc Besson contrató a dos de los mejores dibujantes de comic del momento: Jean-Claude Mézières y Jean Giraud, más conocido como Moebius.

            Mézières se dedicó principalmente al diseño de la mayoría de los sets de rodaje además de colaborar con Moebius planificando todo el aspecto visual de edificios, vehículos, naves espaciales y personajes humanos y extraterrestres

SERGEY

            Con la colaboración del guionista Robert Mark Kamen, creador entre otras cosas de toda la saga de “Karate Kid”(1984), Besson condensó su extenso guion en un libreto de 125 páginas.

            El rodaje se realizó entre el 29 junio y el 23 de noviembre de 1996.

            Salvo la secuencia del principio rodada en Mauritania y alguna escena filmada en Islandia, prácticamente todo el film se hizo en estudio.

            El show operístico se filmó en la “Royal Opera House” londinense.

SIMON CARPENTER

            El personaje protagonista es Korben Dallas, un ex-comando espacial que una vez licenciado se gana la vida como taxista.

            Mel Gibson fue la primera opción para interpretarlo. Sylvester Stallone y Jean Reno fueron en algún momento también considerados para el papel,  pero finalmente y casi por casualidad el personaje terminó en manos de Bruce Willis, que aunque hacía poco tiempo había pegado un buen pelotazo en la taquilla con “Doce Monos”(1995) el film de Terry Gilliam, su film posterior: “El Último Hombre” (Last Man Standing, 1996) de Walter Hill no había funcionado nada bien

ESPAÑA

            Luc Besson se encontraba un día en la oficina del productor Barry Josephson cuando sonó el teléfono. Era Bruce Willis, y antes de colgar, Besson le pidió al productor que le pasara la llamada para saludar al actor. Besson aprovechó para hablarle del proyecto que tenía entre  manos aunque sabía que prácticamente era imposible que Willis aceptase el papel, pero para su sorpresa, el actor le dijo: “Si me gusta la idea, llegaremos a un acuerdo”.

            Willis viajó a Nueva York, leyó el guion y dijo que la haría.

            Por aquella época, el caché del actor rondaba los 16.000.000$ por película, pero consintió rebajar su salario a condición de cobrar un porcentaje de las ganancias en caso de que el film fuera un éxito de taquilla. Sin saberlo, estaba cerrando uno de los mejores acuerdos de toda su carrera

HUNGRÍA

            Lo que si tenía claro Luc Besson desde el principio era quien iba a interpretar a Zorg, el malo de la película.

            El director mantenía una gran amistad con Gary Oldman. El actor, había trabajado en su anterior film “Leon, El Profesional”(1994) interpretando a Stansfield, un degenerado pastillero agente de la D.E.A. que estaba como una cabra. Desde entonces permanecían en contacto, de hecho, Besson estaba financiando “Los Golpes de la Vida” (Nil by Mouth, 1997) la primera película dirigida por el actor. Así que cuando Oldman finalizó el rodaje de su peli, se tomó un descanso de 8 semanas y en agradecimiento a Besson aceptó el papel sin tan siquiera leer el guion.

            Cuenta el actor que para crear el personaje de Zorg, se inspiró combinando las personalidades del entonces candidato a la presidencia de los Estados Unidos, Ross Perot y de Bugs Bunny, el conejo de la suerte

STEVE DE LA MARE

            El monje Cornelius corrió a cargo de Ian Holm, al que considero uno de los mejores actores de carácter de todos los tiempos. Los jóvenes lo conocen por su papel de Bilbo en la saga de Peter Jackson de “El Señor de los Anillos” pero fue un actor con más de 140 trabajos en cine y TV que intervino en muy buenas películas como: “El Enigma se llama Juggernaut”(1974), “Brazil”(1985) y “Carros de Fuego”(1981) por la que obtuvo la única nominación al Oscar de toda su brillante carrera.

            El personaje más histriónico del film es, sin ninguna duda, Ruby Rhod. Un espécimen de desatada verborrea con la vestimenta más delirante y colorida del film. Para crearlo, Besson tomó como fuentes de inspiración a Michael Jackson y a Prince pero eso sí, llevados a la exageración y al desvarío supremo, entiendo que haya gente que encuentre a Ruby Rhod muy cargante

ANTHONY GENUARDI

            La primera opción para interpretarlo fue Prince, pero el cantante desestimó el ofrecimiento cuando vio el pintoresco vestuario que tenía que ponerse (quien lo hubiera dicho) y alegó compromisos musicales. Otro candidato fue Jamie Foxx que por aquel entonces triunfaba con su show televisivo. Finalmente el alocado personaje fue a parar a Chris Tucker que desconocía prácticamente todo su guion, pero que Besson confiaba en su facilidad para la improvisación y el actor afirmó tras el estreno que le bastaba con  enfundarse el extravagante vestuario para que le salieran por la boca todas esas chorradas, muchas de las cuales eran desconocidas por el resto de los actores haciendo que las reacciones de estos fueran completamente naturales

ITALIA

            El gran descubrimiento del film fue la actriz que encarnó a Leeloo. Un personaje para el cual audicionaron más de 3.000 actrices.

            La primera candidata era Elizabeth Berkley, pero el fracaso taquillero de “Showgirls”(1995) de Paul Verhoeven que ella protagonizaba, le hizo perder todas sus opciones.

            Julia Roberts fue otra de las actrices que fueron consideradas para protagonizar el film, pero al final, Luc Besson eligió a una por entonces desconocida actriz ucraniana de 19 años llamada Milla Jovovich

COREA

            Besson escogió a Milla principalmente por su físico, pensaba que ese aspecto andrógino le permitía aparentar tanto un cuerpo del pasado como del futuro. Podía ser Nefertiti o podía aparentar venir del espacio exterior. Además Milla era y es de esas pocas actrices que reclaman el hacer todas sus secuencias de riesgo. En esta película se involucró hasta tal punto que estuvo llena de moratones durante todo el rodaje. Constantemente, Bruce Willis tenía que decirle que se contuviera diciéndole: “Recuerda que esto es todo mentira… tranquilízate porque vas a terminar partiéndote la crisma”

JAPÓN

            El lenguaje que habla Leeloo en el film, fue inventado por Luc Besson y perfeccionado por la actriz que lo aprendió rápidamente gracias a su gran facilidad para aprender idiomas, en aquella época hablaba 4 idiomas (inglés, francés, ruso y serbio) correctamente.

            Cuando filmaron la secuencia en la que Korben conoce a Leeloo y ella comienza a hablarle en su idioma, Besson no le dijo a Bruce Willis lo que ella le iba a decir,  como resultado obtuvo la reacción de asombro tan auténtica del actor que vemos en el film

RUMANÍA

            Dentro del apartado técnico, hay que resaltar la fotografía de Thierry Arbogast con la colaboración de Bill Neil, un especialista de fotografía de efectos especiales que ya había demostrado su maestría en films como: “Jungla de Cristal” (Die Hard, 1988) y “Drácula de Bram Stoker”(1992).

           También hay que valorar el impresionante diseño de producción de Dan Weil, el alucinante vestuario del diseñador Jean-Paul Gaultier y la dirección artística de Michael Lamont, todo un veterano responsable en esta faceta de muchos de los films de 007 y de películas como:“El Resplandor”(1980) o “En Busca del Arca Perdida” (Raiders of the Lost Ark,1981) 

KRZYSZTOF DOMARADZKI

            Para componer la banda sonora del film, Besson volvió a confiar en Eric Serra, el compositor habitual de todas sus producciones. Serra compuso una extensa partitura en la que prácticamente introdujo todo tipo de estilos musicales, desde la música hawaiana hasta las fanfarrias militaristas pasando por el reggae o la ópera.

            En la secuencia operística en el Royal Opera House, la diva Plavalaguna estuvo interpretada por la actriz Maïwenn Le Besco que en esos momentos estaba casada con Luc Besson. La pieza que canta está formada por dos partes, la primera es “Il Dolce Suono” de la ópera “Lucia di Lammermoor” de Gaetano Donizetti y la segunda “The Diva Dance” de Eric Serra. El compositor francés compuso una melodía que sonaba como a… de otro planeta… extraterrestre. Esta segunda composición era completamente imposible de cantar de forma seguida, así que fue cantada nota a nota y posteriormente mezclada en post-producción.  

            Ambas partes fueron cantadas por la soprano albanesa Inva Mula

            “El Quinto Elemento” se vio por primera vez el 7 de mayo de 1997 en la gala inaugural del Festival de Cannes. Increíblemente el film fue abucheado por los “entendidos” que asistieron a la proyección.

            Dos días más tarde, el 9 de mayo se estrenó en los Estados Unidos y el 30 de mayo fue su estreno en España.

            La película obtuvo un rotundo éxito tanto de crítica como de taquilla recaudando más de 263.000.000$ y propiciando entre otras cosas el despegue de la carrera de Milla Jovovich que a partir de entonces se hizo mundialmente famosa.

            En fin, creo que esta peli es un comic en movimiento realizado con una precisión francamente,  inmejorable. Sin los tenebrosos pasillos de “Alien: El Octavo Pasajero”(1979),  ni los oscuros planetas de “Blade Runner”(1982) ni, por supuesto, las transcendentales revelaciones filosóficas de muchos de los films de Ci-Fi serios… “El Quinto Elemento” en ningún momento se toma en serio, es únicamente cine “palomitero”, sin más pretensiones. Una divertida locura con mucha acción, personajes de tebeo y un despliegue mayor de lo común de efectos especiales.

            Por cierto, una curiosidad más. Os habéis dado cuenta que Bruce Willis y Gary Oldman no coinciden juntos en ninguna secuencia de la peli. En las dos horas de película, no se ven la cara en ningún momento. Bastante extraño si tenemos en cuenta que son el héroe y el villano de la función y de que están enfrentándose el uno con el otro. Un recurso narrativo más, en la original manera que Besson tuvo de mostrarnos su idea de lo que para él es, una película de  Ciencia-Ficción.

            Casi treinta años después de su estreno, sigue siendo mucho mejor que la mayoría de producciones de Ci-FI que se hacen actualmente.





                                                         Hasta la próxima

                                                     






















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